La estupidez de un presidente
Parece ser lo más inverosímil, pero hoy es más común de lo que se pudo haber pensado alguna vez. Sin embargo, hoy, en este siglo tecnológico al hartazgo, hay tantos presidentes estúpidos, que se ha convertido en la constante del siglo XXI. Anteriormente, en el siglo XX, los presidentes llegaban al puesto sustentados por una preparación, que si no era única o exclusiva, destacaba un nivel privilegiado que de inmediato los distinguía del resto de la población que liderarían. Hoy, ya no es así, los candidatos “salvadores” llegan escurriendo favores y se saturan de compromisos por una ilimitada cantidad de apoyos, totalmente condicionados, para garantizar su llegada al poder. Están inmovilizados antes de iniciar su gobierno. El gobierno que debería ser la nueva esperanza de la restauración social, está totalmente contaminado antes de iniciar. La dependencia total de los grupos de poder, legales e ilegales, para convertirse en títeres obligados a jugar el papel de idiotas sin ning...