Raja Política
La estupidez se ha convertido en un común denominador en la mayoría de las expresiones de los políticos. Esa cautela de no llamar a las cosas por su nombre por protección de lo que sea, incluidos ellos mismos, desde luego, los exhibe como unos estúpidos grandiosos, pero eso sí, confiables y leales para los incompetentes protegidos. La cautela en exceso insulta inteligencias y aunque parezca increíble que en el siglo XXI funcione, funciona, ¿la razón? Muchos fanáticos respirando, tierra fértil para el engaño por parte de los políticos cínicos y audaces. Prometer no empobrece, por lo que evidenciar un problema y presentarse como el solucionador sin ningún escrúpulo y además como el justiciero de la comunidad, convence y convierte humanos en fanáticos. ¿Qué quieres oír? Yo te lo repito mil veces o diez mil, lo que requieras para convencerte, aunque aún no tenga idea de que hacer, seguramente nunca la tendré, para cumplir mi promesa. Así funciona. Todos los involucrados utili...