El Peor
Calificar como el peor en algo no es tan
fácil como parece, porque la mayoría de las veces, para el calificado como tal,
implica la idea de que está haciendo lo correcto a pesar de todas las
advertencia y evidencias que indican de manera tangible que no es así.
En esa posición, calificar como el peor,
el nivel de incompetencia ya es superlativo, pero si a esto adicionas que
actúas mal y con necedad, porque tienes el poder y los recursos para hacerlo, la
destrucción que consiga el peor, será mayúscula y seguramente irreparable.
Rivapalacio calificó a López O. como el
peor presidente.
Lo limitó a los presidentes contemporáneo,
supongo que se refiría a los del siglo XX y lo que va del siglo XXI. Sin
embargo, para mí se quedó corto. Es el peor de la Historia de México. Lo
explico.
Con una relación muy puntual de
proyectos fallidos, desperdicio de recursos, promesas incumplidas y corrupción
evidente, además de los efectos destructivos comprobables a la economía, ecología
y población en general, López gana de calle. En tan sólo seis años obtiene la
supremacía incuestionable como peor presidente de México.
Más allá de las preferencias políticas, los
daños confirmados y comprobables, llevan a calificar lo hecho en ese sexenio
como la gran acumulación de fracasos históricos en diferentes área y rubros,
pero no sucederá nada al respecto. Saldrá impune, porque hoy su movimiento está
tiene todo el poder y por lo que solapará abiertamente por muchos años más. Tal
vez aun después de la desaparición de López hasta que un día Historia haga
oficial la calificación de PEOR PRESIDENTE DE LA HISTORIA DE MÉXICO.
Viene mi explicación de por qué
Rivapalacio se queda corto al limitarlo a la época contemporánea, porque,
aunque hoy es difícil de probar sabemos que convirtió al país en un Narco
Estado. Correcto puede también otorgársele el apelativo de “Padre Fundador” del
Narco Estado mexicano, porque ningún presidente había cedido tanto territorio a
cambio de poder que, además, está limitado y controlado por quienes se lo
concedieron. Paradójico.
La esperanza de cambio y castigo para el
régimen populista actual es remota en el corto plazo. No sucederá nada. El Narco
Régimen tendrá todo el poder por muchos años y si a EUA no lo afecta, puede ser
que por el resto de siglo XXI.
Como demócratas, respiremos hondo y continuemos
viviendo nuestras vidas lo mejor posible. El crimen organizado nos ha arrasado.
No hay nada que hacer ni como ciudadanos, ni como oposición, pero, si quieren
mantener la esperanza, háganlo, pero la realidad es que hoy la oposición es tan
frágil que no puede moverse en lo más mínimo, porque también está repleta de
miserables con colas muy largas que son presas fáciles de eliminar por el Narco
Estado mexicano.
Continuando con la ironía, el peor
presidente también es el más poderoso de la Historia. Su poder sólo se vería
afectado por guerras intestinas en el movimiento o por una intervención de EUA.
Sin embargo, ambas son muy poco factibles, porque está involucrada la
conveniencia de los decisores del caos y en esta época, la conveniencia del
autoritarismo para los poderosos, los cárteles y sus políticos comprados, supera
a la conveniencia de la democracia.
Así las cosas, en la décimo segunda
economía en la que apareció el peor presidente de su Historia, en el peor
momento y consiguió, en tan sólo seis años, todo el poder.
De nuevo lo recomiendo, respiren hondo y
continúen con su vida, porque la solución está fuera de nuestro control.
Perdimos el país, tal vez no para siempre,
pero sí por muchos lustros.
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