Engañados
En momentos cuando
un desastre es inminente, el ser positivo puede confundirse fácilmente con ser
estúpido. Esta situación está ocurriendo actualmente en lo que denomino el
Narco Estado mexicano, ya que la realidad que hoy vivimos, evidencia tanto la
tiranía ya, que el leer o escuchar a comentaristas refiriéndose a la situación
actual, como, “algo muy serio que pone en
riesgo nuestra democracia”, o, “que el
país puede llegar a sumirse en una crisis económica muy grave”, me lleva a
cuestionarme, ¿qué necesitan ver estos estúpidos para convencerse de que ya
estamos dentro de lo que hoy ellos apenas visualizan como una amenaza? Es
engañarse. Es no querer ver lo que sucede o de plano, esperan estúpidamente un
milagro que no puede aparecer antes de aceptar una realidad obvia.
El futuro de México
hoy depende de la conveniencia que pueda representar para EUA, Si no aparece
ninguna, todo permanecerá igual hasta que aparezca una. Nada nuevo, así funcionan
las dependencias, más cuando esta es tan directa de un país subdesarrollado del
país más poderoso del mundo. El subdesarrollado no tiene nada que hacer.
Por otro lado,
la situación de la sociedad mexicana, cautiva de un Narco Estado, obliga a que
cada individuo busque la salida que considere más conveniente para su futuro. Lo
llamo hacer realidad opciones. Desde luego, lo primero hay que tenerlas, porque
si no las hay, como sucede con muchos, hasta ahí llegan. Si las tienes, no hay
más, es el momento, tal vez el último, de buscar hacerlas realidad. Si te quedas
inmóvil manteniendo una esperanza, con probabilidad ínfima de ocurrencia, es
engañarse uno mismo.
Es naturaleza
humana no aceptar que has sido engañado. Aceptarlo, equivale a aceptar que eres
estúpido o al menos que te hicieron ver como uno. Muy pocos son sinceros con
ellos mismos y lo aceptan, pero la mayoría no, incluso hay quien en su defensa,
dicen que sabían del engaño, pero querían ver hasta donde llegaban, además, por
lo que ahora reciben en metálico, no les importa ser engañados.
Los ejemplos
pueden parecer extremos, pero existen en la realidad narco mexicana y si esta
calaña de personajes existe en este régimen, no es difícil pronosticar el futuro
de su progreso económico y social.
Lo descrito
ocurre al momento que escribo este ensayo. Sin embargo, muchos aún consideran
que ya llegó la catástrofe, tal vez la consideren cuando ya haya escasez y
muertos por hambre. Tienen que llegar a los extremos para calificar.
Intentan
representar objetividad, pero es estúpido. Lo reitero, la posición de “objetividad
cautelosa” no ayuda en nada a detenernos antes del colapso total.
El engaño auto
generado es una vergüenza. Si son remunerados por hacerlo, su nivel de
estupidez se quintuplica y su calificación de miserables se vuelve infinita.
Muchos
“privilegiados” del Narco Estado mexicano están en esta posición. La sociedad
los identifica por nombre y apellido. Son seres que hoy se sienten omnipotentes
y sustentan su sentir en su facilidad, hasta ahora inagotable, para engañar,
pero como todo, llegará a su fin. Algunos se saldrán con la suya, los menos,
pero la gran mayoría serán víctimas de los engañados que, con furia, los
borrarán de la faz de La Tierra.
Paradójico, los
otrora engañados, se convertirán en los reconstructores de la nueva
civilización mexicana. ¿Cuándo? Cuando el Narco Estado sea insostenible por
conflictos internos o cuando el país más poderoso de La Tierra respire la
afectación del nefasto régimen mexicano, directamente en su sociedad.

Comments
Post a Comment