Cambio y tolerancia
Son mutuamente
excluyentes, lo invoca la sabia premisa, lo
que toleras, nunca cambiará.
Ahora, partiendo
de esta verdad y trasladándola a la necesidad de cambio, que dicho sea de paso siempre
presente, la sociedad mexicana lo necesita urgente. Sin embargo, en el caso de
esta en particular, también deben añadirse, como obstáculos para haya cambio,
su indolencia y su conformismo. Conclusión dramática, no hay posibilidad de terminar
con el Narco Estado mexicano en mucho tiempo.
Puedes percibir
y sentir el deterioro del territorio, otrora tu país.
La cabalgante
impunidad hoy es una bandera desplegada que se agita frente a tu cara, recordándote
que vives regulado por este Narco Régimen repleto de codiciosos ladrones que
sólo ven por sus beneficios con el cinismo más demoledor que haya registrado la
Historia de México.
Lo expreso tal
cual, hoy la solución no está en quienes habitamos el territorio narco, estamos
muy lejos de ese anhelado punto. Tendrán que transcurrir muchos lustros para liberarnos.
Muchos no lo veremos.
La remota solución,
que además cae en la categoría de supuesta, depende de un tercero, EUA, que en
realidad sólo actuará en función de sus conveniencias e intereses y lo hará cuando
considere oportuno hacerlo.
Con esta espada
sobre el cuello se encuentra el Narco Estado, por lo que ahora concede todo
para comprar tiempo y seguir satisfaciendo su codicia criminal.
Lo increíble de
lo descrito es que los que lo evidenciamos, aún somos minoría e insignificantes,
al grado que exponerlo nos revuelca con los calificativos de traidores a la
patria. Sin embargo, a pesar de esta realidad de deterioro evidente, persisten
algunos esperanzados en una solución pronta esperando que el régimen se
destruya desde adentro, otra “solución” que involucra a terceros lo cual, lo repito,
si la solución esperada depende de terceros, no tienes una solución.
Confirmo que la
tolerancia social nos tiene en este punto sin salida, pero que, además, si la hubiera,
es imposible que termine bien para el Narco Estado actual.
Vienen tiempos obscuros,
nada diferentes de los que acompañan a cualquier guerra civil. Sin embargo, hay
un amortiguador, endeble tal vez, pero ahí está, ser vecinos del país más
poderoso del mundo que no aceptará que su vecino se enfrasque en una batalla que
afecte sus intereses.
¿Intereses humanitarios?
Para nada. La protección de sus intereses y sus conveniencias son la prioridad.
¿Su error? Haber permitido que el crimen organizado que se hiciera más poderoso
que el gobierno mexicano.
Es la realidad
pero no para todos, millones no la ven o no la quieren ver, hablan de
exageraciones promovidas por lo que califican como la Derecha Conservadora,
obvio, esta defensa ridícula surge de los políticos sumisos, los lacayos de los
verdaderos patrones, los criminales.
El Narco Estado
mexicano no logro permanecer en el anonimato, los jefes no contaron con que la
ambición desenfrenada de los políticos que apoyaron. No les bastó asegurar su
futuro y el de su familia, buscaron asegurar el futuro de varias generaciones,
tanto así, que aún no pueden detenerse.
La estupidez de
su avaricia los hundirá. Los que estamos seguros que sucederá, también queremos
que EUA les de un empujón antes de que se cancelen las elecciones de 2027.
Ya con los pies
en la tierra, considero que más que una esperanza es la expectativa de un
milagro. El Narco Estado mexicano está consolidado y dispuesto a defender su posición
actual a cualquier costo. Veremos que ocurre en los próximos meses, pero les seguro
no será nada positivo para la sociedad mexicana.

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